lunes, 2 de marzo de 2015

TRES CURAS DE VILAJOYOSA. En esta ocasión queremos rememorar a tres curas de Villajoyosa, a saber los dos hermanos Miguel y José Mª Zaragoza Barber y el sobrino de ambos, D. Sebastián Zaragoza Zaragoza, al que muchos hemos conocido. Miguel Zaragoza Barber nació en Vilajoyosa en 1877 y su hermano José Mª en 1879. Los dos cursaron sus estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Valencia, a cuya archidiócesis pertenecía entonces Villajoyosa. Miguel, tras ser ordenado presbítero, fue capellán de La Jara y ecónomo de Silla, donde hubo un robo sacrílego de las hostias consagradas, que permanecieron incorruptas durante muchos años. El 1908 ganó por concurso la parroquia de Benimaclet en Valencia, donde permaneció hasta su muerte el 30 de abril de 1954, siendo muy apreciado de su feligresía (1). Su hermano José María fue ordenado en 1903 y durante muchos años sirvió a la parroquia de Quesa y Alcolecha hasta ir a de coadjutor a Denia en 1945, donde permaneció hasta su muerte el 2 de julio de 1948 (2). Su sobrino Sebastián Zaragoza Zaragoza, sucedió a Miguel en la parroquia de la Asunción de Benimaclet. Nacido en Villajoyosa el 8 de julio de 1907 en el seno de una familia de nueve hijos, entre ellos María del Carmen, que se hizo dominica en Barcelona con su prima Mª Rosa Adrover Martí, que fueron martirizadas en Vallirana (Barcelona) en 1936 y beatificadas en Roma en octubre de 2007. Fue ordenado sacerdote en 1930 y nombrado párroco de Orcheta (1930-35), de Santa Catalina de Jarafuel (1936) y arcipreste del Valle de Ayora, donde permaneció hasta 1942, que por oposición ganó la parroquia de San Miguel Arcángel de Denia, atendiendo al mismo tiempo La Jara, que dejó por enfermedad, pasando a Benimaclet con su tío hasta 1950, que pasó a Santa Ana de Borbotó y al fallecer su tío Miguel en 1954 le sucedió en la parroquia de Benimaclet hasta 1973, donde amplió el templo y aplicó la renovación del Concilio Varicano II. A partir de 1973 le dieron un cura regente y él se dedicó al confesonario y a la dirección espiritual, jubilándose en 1983. Murió en Benimaclet el 26 de abril de 2002 y allí fue enterrado. Cada verano pasaba unos con él en la parroquia de la Asunción (3). He aquí pues recuperados para la memoria a estos tres curas vileros de apellido Zaragoza. Ernesto Zaragoza (1) Bol. Oficial del Arzobispado de Valencia (1954) 189; V. CÁRCEL ORTÍ, Obispos y sacerdotes valencianos de los siglos XIX y XX, Valencia, 2010, 906. (2) Bol. Oficial del Arzobispado de Valencia (1948) 266; V. CÁRCEL ORTÍ, o. c., 906. (3) Bol. Oficial del Arzobispado de Valencia (2002); V. CÁRCEL ORTÍ, o. c., 908.
MOSSÈN BERNAT PALACÍ: PRIMER PÁRROCO CONOCIDO DE LA VILA JOIOSA (...1372-1392...) En la sacristía de la iglesia parroquial de la Vila Joiosa se halla un cuadro con la lista de los párrocos con sus nombres, años y procedencia, desde 1564 hasta la actualidad, que yo mismo encargué a los monjes cistercienses de Santa María de Solius (Gerona) siendo párroco Don Antonio Berenguer. Pero naturalment hubo otros párrocos anteriores a 1564, cuya lista no está hecha todavía y se podría hacer a base de las visitas pastorales y otra documentación del archivo diocesano de Valencia, donde pertencía la Vila hasta la primera mitad del siglo XX. Hoy vamos a dar a conocer el primer párroco conocido de la Vila Joisa. Se trata de mossèn Bernat Palací o Palles, presbítero, bachiller en decretos, que lo era ya el 3 de agosto de 1372, cuando el obispo de Valencia, Don Jaime de Aragón, confió la cura de almas de la población por dos años a Guillermo de Pla, presbítero de la diócesis de Gerona, como substituto de Bernat Palles (1), aunque el motivo de la substitución no lo conocemos, pero sería sin duda por ausencia de algún viaje o por enfermedad. En este tiempo se había fundado en la iglesia de la Vila un beneficio llamado de Santa María servido por el presbítero Bernat de Ribera, el qual el 12 de abril de 1372 lo cambió por el de Gil Martínez de Entenza de la catedral de Valencia, que lo poseía Arnau Ripoll, párroco de Guadalest (2). Y el 12 de noviembre del mismo año, el obispo de Valencia permitió a Ribera tener otro beneficio de la Vila, fundado por Pedro Celler, sin dejar el de la catedral valentina (3). Lo cierto es que este párroco Bernardo Palles debía ser de familia noble porque poseía bienes de realengo y para venderlos el rey Juan I le concedió licencia en Barcelona el 21 de octubre de 1387 (4). Pero continuó como párroco algunos años más, porque el mismo rey le concedió otra licencia para vender más bienes suyos, en Barcelona, el 3 de febrero de 1392 (5). De manera que fue párroco de la Vila más de veinte años, tiempo más que suficiente para dejar marcadas huellas de su ministerio y actividades pastorales, esperamos que buenas, pues nada más sabemos de él, fuera de los pocos y fríos datos que nos suministran de los documentos oficiales de la época. No obstante, mientras no se encuentre otro anterior, será el primer cura párroco conocido de la Vila y por ello el primer nombre del siete veces centenario rectorologio vilero. Dr. Ernesto Zaragoza Pascual Académico C. de las RR. AA. de la Historia y de Bones Lletres (1) M. Milagros Cárcel Ortí, Un formulari i un registre del bisbe de València En Jaume d´Aragó, València, 2005, p. 358. (2) Id. Ibid., 401. (3) Id. Ibid., 367. (4) Archivo de la Corona de Aragón, de Barcelona, Chancillería, Registro 1892, fol. 76r-v. (5) Ibid., Registro 1900, fol. 182r-v.
LAS VISITAS PASTORALES DE VILLAJOYOSA (SIGLOS XVI-XX) He aquí el catálogo de las visitas pastorales hechas por los arzobispos de Valencia o sus visitadores mientras formó parte de la archidiócesis de Valencia, cuyas actas se conservan o conservaban en el archivo parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción de Villajoyosa. La primera visita pastoral de que tenemos noticia la pasó el 1 de agosto de 1570 el obispo auxiliar de Valencia, titular de Cristópolis, D. Pedro de Coderos, visitador general del arzobispo san Juan de Ribera, que luego fue arzobispo de Otranto (1579-85), siendo párroco mosén Sebastián Llorca. La segunda visita la pasó el 26 de junio de 1574, siendo párroco mosén Melchor Cabanes, el licenciado D. Miguel de Espinosa, sevillano, clérigo de Calahorra, que luego fue obispo auxiliar de Valencia, con el título de Marruecos (1579-1601). La tercera visita y la cuarta fueron pasadas el 2 de agosto de 1586 y el 28 de febrero de 1589, por D. Francisco de Mesa, visitador general del arzobispado, siendo cura párroco mosén Bartolomé Marco, que también recibió las visitas hechas por el maestro Cristóbal Colom el 6 de febrero de 1592, que mandaba a los jurados acabar cuanto antes las obras de la iglesia nueva, por D. Tomás de Espinosa, sobrino de D. Miguel, doctor teólogo y visitador general del arzobispado, que luego sería obispo auxiliar con el título de Marruecos (1606-31), el 29 de diciembre de 1595 y la del maestro Cristóbal Colom el 25 de marzo de 1597, donde se habla por primera vez del retablo del altar mayor, que fue quemado en agosto de 1936. El 22 de enero de 1602 pasó visita pastoral otra vez D. Tomás de Espinosa, siendo cura párroco mosén Francisco Zaragoza, que el 3 de octubre de 1604 recibió como visitador al maestro Cristóbal Colom. El 11 de mayo de 1607 practicó la visita pastoral D. Miguel Angulo Gómez Carvajal, natural de Casarrubios (Toledo), doctor en derecho canónico, visitador y vicario general y judicial de Valencia y obispo auxiliar con el título de Cirón (1610-26). Continuando como párroco mosén Francisco Zaragoza, el 24 de julio de 1620 y el 23 de diciembre de 1632, pasó visita pastoral el propio arzobispo de Valencia, fray Isidoro Aliaga y el 2 de diciembre de 1643 su obispo auxiliar el zaragozano doctor en derecho canónico D. Jacinto Minuarte, titular de Maronea (1639-58), siendo ya párroco de Villajoyosa mosén Andrés Riera, natural de Xixona. El 21 de julio de 1654 pasó la visita pastoral el propio arzobispo de Valencia, fray Pedro de Urbina, siendo cura párroco mosén José Molina, natural de San Mateo (Castellón), el cual mandó acabar el retablo de la capilla del Rosario, aliñar el altar y poner retablo en la capilla de Santa Marta que estaba encima del portal de la muralla y arreglar la escalera para subir a ella, prohibiendo decir misa en la misma hasta tanto no se hubieran acabado estas obras. El 1 de noviembre de 1663 pasó visita pastoral D. Bernardo Luis Vidal, canónigo de Valencia, que de las limosnas recogidas mandó hacer un retablo en la capilla de Santa Marta, que hizo un escultor de Pedreguer y pintar unos cuadros para la misma. El 1 de diciembre de 1666 visitó la parroquia el Ldo. Félix Miró de Ayala, canónigo de Valencia y visitador general del arzobispado, en cuya acta se dice que el párroco José Molina he edificado con limosnas de particulares y de su caudal la capilla del Santísimo –hoy de la Inmaculada Concepción- con su retablo, a cambio tener en ella su sepultura y la de sus herederos. El 24 de julio de 1673 visitó la parroquia el valenciano y doctor en ambos derechos, D. José Barberá, obispo de Maronea (1661-75), visitador general del arzobispado, en sede vacante, siendo párroco mosén Bartolomé Baello, que también recibió las visitas pastorales de D. Marcos Antonio Gambau, canónigo de Valencia y visitador general de su arzobispado el 28 de setiembre de 1676 y la de D. Antonio Ferrer Milán, religioso de San Felipe Neri, doctor en ambos derechos y obispo titular de Heliópolis desde 1686, que luego fue obispo de Segorbe (1691-1707), el 18 de noviembre de 1688, y la del 14 de enero de 1700, pasada por el Dr. Jaime Gonzalbez, de orden del canónigo lectoral D. Jaime Losa, sede vacante. El 9 de enero de 1725, siendo ya párroco mosén José Rovira, pasó visita pastoral D. Antonio Togores y Valenzuela, canónigo de Valencia, en sede vacante. Hubo otra visita el 28 de octubre de 1732 pasada por el obispo de Albarracín, Juan Francisco Navarro Salvador y Gilaberte, visitador del arzobispo de Valencia. El 24 de junio de 1744 pasó visita el mismo arzobispo de Valencia D. Andrés Mayoral y el 25 de marzo de 1758 el Dr. José Piñana, siendo todavía párroco José Rivera. El 24 de octubre de 1772, pasó visita el obispo auxiliar fray Rafael Lasala y Locela, agustino, natural de Vinaroz (Castellón) y titular de Adramita (1768-73), que luego fue obispo de Solsona (1773-92), siendo ya párroco mosén Francisco Lloret, que el 9 de julio de 1783 recibió la visita del Dr. Juan Bautista Ferrer, visitador general del arzobispado. El 12 de julio de 1792 visitó pastoralmente Villajoyosa el Dr. José Castell, siendo párroco mosén José Blat, que lo era también en la visita del 20 de setiembre de 1800, hecha por D. Guillermo Hualde, canónigo de Valencia, sede vacante, y la del 8 de setiembre de 1803, hecha por el arzobispo D. Joaquín Company. El 6 de octubre de 1807, siendo cura párroco mosén José Marco, pasó visita D. Pedro Barea; el 10 de junio de 1830 el arzobispo de Valencia D. Simón López, siendo cura ecónomo mosén Pedro Martí, beneficiado de la misma parroquia; el 15 de noviembre de 1853 visitó la parroquia el arzobispo D. Pablo García Abella, siendo cura mosén Francisco Gadea. El 16 de noviembre de 1862 hizo visita pastoral el arzobispo D. Mariano Barrio Fernández, siendo párroco mosén Salvador Chacón. Y el 16 de mayo de 1895 el cardenal y arzobispo de Valencia, D. Ciríaco María Sancha y Hervás, siendo encargado de la parroquia –por estar vacante- el coadjutor mosén Vicente Esquerdo. El 3 de febrero de 1911 pasó visita pastoral el arzobispo D. Victoriano Guisasola Menéndez, siendo cura párroco mosén Antonio Calbo Giner. El 12 de abril de 1929 pasó visita el arzobispo D. Prudencio Melo y Alcalde, siendo cura párroco mosén José María Catalá y Lorente. Siendo cura párroco D. Juan Nepomuceno Segarra y Segarra, el P. Emilio Lisson, de la Congregación de la Misión, el arzobispo titular de Methimma, pasó tres veces visita pastoral en Villajoyosa, a saber el 26 de julio de 1941, el 26 de octubre de 1950 y el 22 de noviembre de 1954, administrando en casa ocasión el sacramento de la confirmación. Estas son las 40 actas de visitas pastorales que se guardaban en el archivo parroquial de la Asunción antes de 1936, en que se perdieron las tres primeras y el volumen que contenía las de 1643, 1654, 1663, 1666, 1673, 1676 y 1688, de manera que ahora solamente quedan treinta. Dr. Ernesto Zaragoza Pascual
LES PERIFÈRIES Diu el Papa Francesc a tothom, especialment als religiosos: “Baixeu a les perifèries existencials, on hi ha patiment, soledat, degradació humana”. Però primer hem de demanar Déu que transformi els nostres ulls per a veure el món com el Papa vol, i commoure’ns davant del que succeeix i veiem. Perquè hi ha molta gent que viu a la intempèrie material i espiritual. Fills i filles de Déu a qui ell crida per alliberar-los de les cadenes que lliguen la seva vida. Persones sense sostre o sotmeses a l’esclavatge laboral o sexual, a la violència familiar, als que fan la guerra, a la manca de salut i de mitjans culturals, de valors transcendents... I aquí és on Déu segueix donant esperança per mà de tants deixebles seus, que col•laboren amb la seva vida i obres a l’anunci de la salvació. Amb una labor evangèlica, que no fa fressa, de boca a orella, amb paraules dites al cor, de tu a tu, amb diversos serveis...Per això hem de donar gràcies per tants voluntaris de diferents ONGs, associacions i campanyes, que treballen en les perifèries materials i morals, amb els joves i els grans, amb els quals comparteixen el seu temps, els seus coneixements...I a tants religiosos, religioses i laics, que són enviats a treballar en les tasques pastorals, com catequistes, educadors, capellans d’hospitals i de presons, que gasten i desgasten la seva vida al servei dels altres sense espera reconeixement, ni de medalles, sense parar la mà per a cobrar el favor. Estimen perquè se senten estimats per Déu, estimem per estimar perquè aquesta es la seva vocació i en l’estimar hi troben alhora el treball i el premi per haver pogut ajudar escoltar i dialogar amb tanta gent amb problemes, sofrint les seves “nits” com en Josep alcohòlic cansat de fer teràpies, l’Antonia mestra, que no creu en Déu, Joan immigrant que no pot pagar la hipoteca, la Paquita amb paràlisi cerebral, abandonada de la seva família, Pere jove fracassat escolar, Consol divorciada que cerca companyia, Petra molt afectada per un avortament, Ciríac que visqué un temps en el món de les drogues dures, Jaume, vidu, que viu en una residència per a gent gran i a qui els fills i nets quasi mai no visiten. Però mirant el món des de Déu, podem comprovar cada dia que són moltes les mirades d’homes i dones que cerquen el bo, el bell, la veritat, la justícia...i sense saber-ho ni pretendre-ho, cerquen Déu, perquè Déu és la suma bondat, bellesa, veritat, justícia, etc. Si sortim doncs a les perifèries de la nostra societat de benestar, veurem a molts que per una causa o altra, casi sempre sense culpa, viuen en situacions precàries punyents, però també veurem molts altres que els ajuden. I és que tots els hauríem d’ajudar o ajudar més.

viernes, 20 de febrero de 2015

VALORS DIFERENTS L’estima que tenim de les nostres realitats personals, materials o culturals, les fa per a nosaltres realitats valuoses. Per això parlem de valors intel•lectuals, afectius, estètics i espirituals... Són els valors personals com la fe, la família, el treball, els amics, l’esport, l’autonomia, l’altruisme i els valors institucionals, eclesiàstics, polítics, econòmics, morals... Però ara hi ha una gran crisi de valors, primer pel relativisme en que estem instal•lats, on sembla que tot s’hi val o que res no val res, i pels molts casos de corrupció, la manca d’exemplaritat de persones amb responsabilitats públiques, polítiques i empresarials, que des dels seus càrrecs i aprofitant-se de la crisi i de la llibertat democràtica han treballat més per al seu propi bé o el del seu partit que no pas pel bé comú de tots els ciutadans. Han retallat moltes prestacions de la societat de benestar, que ara s’enfonsa, i les conseqüències les han pagat sobre tot els més febles i necessitats, perquè la cobdícia ha estat sense límits ni entranyes. Com els usuaris de les targetes negres, que les han fet servir per a pagar tots els seus capricis, menys per ajudar cap institució benèfica ni cap persona pobre o aturada... Tot plegat i dins un ambient de corrupció in crescendo...que ha ridiculitzat aquelles sàvies màximes del que no vulguis per a tu no ho vulguis per a ningú i les seves contràries de: tots ho fan o si no ho faig jo, ho farà un altre.... Desaprensius sense principis han danyat persones i institucions polítiques i econòmiques, com els bancs, que tenint pisos buits sovint han facilitat sense escrúpols els desnonaments, i els polítics que no han fet gairebé res per a rebaixar l’atur juvenil, per a millorar la sanitat o implementar la llei de dependència... Els que han intervingut en la concessió de llicències d’obres moltes vegades han mentit per tal que s’invertís no a on calia, sinó a on ells els convenia i el resultat són les grans obres que s’han fet sense utilitat pràctica. I tot perquè hem adequat el comportament dels ciutadans al tenir i el consumir, oblidant el ser i actuar en benefici del bé comú. I es que hem d’exigir-nos una exemplaritat ad intra, és a dir a nivell de consciència, per a que després aflori ad extra en tots els nostres actes. Perquè tothom dóna el que té i d’on no n’hi ha no et pot rajar. Es necessita un canvi de praxis pública exemplar sostinguda per l’honradesa, la paraula veraç, el diàleg i la cooperació. Hem de ser coherents entre el que pensem i el que diem, però sobre tot entre el que diem i el que fem, denunciant els corruptes i defensant les víctimes de tanta injustícia social. Hem de recuperar la credibilitat per a bastir una societat digna i al servei de tots.

martes, 20 de enero de 2015

PÁRROCOS DE VILLAJOYOSA Aprovechando nuestras estancias anuales en Villajoyosa durante los últimos veinte años, hemos ido examinando los libros sacramentales y las visitas guardados en el archivo parroquial de la Asunción, llamada antiguamente de Santa María, cuya festividad se celebraba en efecto el 15 de agosto dedicado a la Asunción de la Virgen María a los cielos. No tomamos notas individuales de los libros donde aparecían los párrocos, ecónomos, regentes y vicarios parroquiales, porque nuestra intención era sólo efectuar el catálogo de los mismos, lo más completo posible. Vamos a dar aquí el fruto de nuestro trabajo, cuya lista de párrocos, ecónomos y regentes puede verse en el cuadro de honor de los mismos que se halla en la sacristía de la iglesia parroquial de la Villajoyosa con sus nombres, años y procedencia, desde 1564 hasta la actualidad, que yo mismo encargué a los monjes cistercienses de Santa María de Solius (Gerona) siendo párroco Don Antonio Berenguer. Pero naturalmente hubo otros párrocos anteriores a 1564, cuya lista no está hecha todavía y se podría hacer a base de las visitas pastorales y otra documentación del archivo diocesano de Valencia, a cuya archidiócesis pertenecía Villajoyosa hasta la primera mitad del siglo XX. Pero no hemos hallado aún la ocasión de poder detenernos en este trabajo, que sin duda necesitaría muchos días y horas. Hacemos notar, que como el cargo de párroco se obtenía ganando las correspondientes oposiciones, los párrocos las tenían a perpetuidad y así, sólo cuando renunciaban o morían dejaban de tener el título de párrocos, aunque viviesen fuera de su parroquia y fuesen ecónomos de otra, pues no se podía ser simultáneamente párroco de dos iglesias. Pero si se habían de ausentar por largo tiempo o estaban aquejados de larga enfermedad, el arzobispo nombraba a otro sacerdote con el título de ecónomo, para llevar la parroquia hasta el nombramiento de nuevo párroco, que podía ser él mismo. Pero cuando la ausencia o enfermedad se presumía que sería relativamente corta, en vez de un ecónomo se nombraba a un regente para que la administrase temporalmente. Párrocos, ecónomos, regentes Vamos a dar la lista de los dichos párrocos, ecónomos, regentes y vicarios de Villajoyosa desde el primero conocido, que es mossén Bernat Palací o Palles, presbítero, bachiller en decretos (…1371-1392…). El 3 de agosto de 1372 el obispo de Valencia, Don Jaime de Aragón, confió la cura de almas de la población por dos años a Guillermo de Pla (1372-74), presbítero de la diócesis de Gerona, como substituto de Bernat Palles (Zaragoza 2009), aunque el motivo de la substitución no lo conocemos, pero sería sin duda por ausencia de algún viaje o por enfermedad. Del siglo XIV saltamos al siglo XVI, con Mn. (mossén) Sebastià Llorca, natural de Villajoyosa y párroco de la misma desde 1564 a 1574, en que encontramos a Mn. Melcior Cabanes, que lo fue hasta 1582, siendo substituido por Mn. Bartomeu Marcó y éste en 1599 por Mn. Francesc Saragossa (así se le halla escrito siempre), natural de Villajoyosa, cuyo rectorado llegó hasta 1636, en cuyo año debió morir, porque en este año –sin duda por enfermedad suya– encontramos como regentes de la parroquia los agustinos del convento de San Pedro y Santa Marta de Villajoyosa, fray Roc Blanes y fray Miquel Vilaplana. En 1636 entró como párroco Mn. Andreu Mira, natural de Xixona, que la regentó hasta 1649 o 1650, en cuya última enfermedad regentaba la parroquia el agustino fray Agustí Redó (1649-50). Le sucedió en la parroquia el Dr. José Molina, natural de Sant Mateu desde 1650 hasta 1668, que entró Mn. Bartomeu Vaello, quizás natural de Villajoyosa, que mantuvo el título de párroco hasta 1706, aunque en sus últimos años la parroquia tuvo como regentes el Dr. Francisco Pareja Royo (1701), Mn. José Galiana (1703), éste último posiblemente natural de Villajoyosa, y los ecónomos Dr. Francisco Mas (1704) y Mn. Cristòfol Lloret (1706). En 1707 aparece como párroco el Dr. Josep Gonzalbes hasta 1725, que le substituyó el Dr. Josep Rovira que retuvo el título de párroco hasta 1767, pero fue substituido temporalmente en diversas ocasiones por los ecónomos Dr. Pedro I. Sanchis (1754-55), Dr. Joaquín Tormo (1764-66), el encargado Dr. Joaquín Lloret (1766-67) y el ecónomo Dr. Alonso del Valle (1767-68). En 1768 entró como párroco el Dr. Francesc Lloret, seguramente natural de Villajoyosa, que tuvo la parroquia hasta 1787, aunque el año anterior la encontramos regentada por el ecónomo Mn. Antoni Padilla, natural de Xátiva, que luego fue también vicario hasta su muerte (1769-1808). De 1787 a 1805 fue párroco el Dr. José Blat, natural de Valencia, a quien substituyó en 1805 otro valenciano, el Dr. Lluís Font Aparisi, aunque en 1806 le substituyó como ecónomo Mn. Antonio Padilla. En 1807 entró como párroco el Dr. Joseph Marco Ferriol, natural de Carpesa, que lo fue hasta 1834, aunque en ocasiones encontramos la parroquia presidida por el regente el Dr. Pere Martí Ivorra (1825-29), natural de Polop, que antes fue vicario (1805-30) y luego sería ecónomo (1830-31) y el regente Dr. Pere J. Llorca Badia (1832-34), natural de Villajoyosa. En 1834 entró como párroco el Dr. Francisco Gadea Grau, natural de Benasau, hasta 1857, aunque desde 1854 a 1857 la parroquia fue regentada por el ecónomo Mn. Josep Nogueroles Lloret, natural de Villajoyosa. En 1857 tomó posesión como párroco Mn. Salvador Chacón Molina, natural de Priego, que retuvo el título de párroco hasta 1878. Pero desde 1875 a 1878 fue ecónomo el Dr. Antonio Escoto. En 1878 entró como párroco el Dr. Domingo Pérez Esteban, natural de la Hoz de la Vega, que retuvo el título hasta 1906, aunque la parroquia fue dirigida por los ecónomos Mn. Francesc Albiñana Andaní (1895-97), natural de l’Olleria, el Dr. Miquel Belda Ferré (1897-1901), natural de Bocairent, el Dr. Joan Ivars Jordà, natural de Benisa y como regente Mn. Vicent Martínez Martí (1902-06), natural de Altea. En 1906 tomó posesión de la parroquia como párroco el Dr. Antonio Calbo Giner, natural de Albaida, que tuvo el título hasta 1913, pero desde 1911 la parroquia fue servida en calidad de regentes por el Dr. Joaquín Pérez Verdú, natural de Alcoi (1911-12) y Mn. Joseph Reig Ortiz, natural de Valencia (1912-13) y por el ecónomo Dr. Joaquín Mora Miralles, natural de Parcent (1913-21). En 1921 entró como párroco el Dr. Joseph Mª Català Lorente, natural de Valencia, que retuvo el título de párroco hasta 1942, aunque la parroquia fue presidida por el Dr. Juan Nepomuceno Segarra Segarra, natural de Villajoyosa, primero en calidad de ecónomo (1939-42) y luego en calidad de párroco (1942-72), aunque desde 1964 la parroquia fue servida por el ecónomo Ldo. Manuel Lucas, natural de Alacant hasta 1972, que entró como párroco el Dr. Bernabé Hernádez Valero, natural de Totana (1972-93), a quien substituyó el Dr. Antonio Berenguer Fuster, natural de Polop (1993-98). Los últimos párrocos de la Asunción de Villajoyosa han sido D. Joaquín Rodes Roca (1998-2003) natural de Benejúzar, D. Antonio Ramón Andréu Aldeguer (2003-2009) natural de Guardamar del Segura y D. Juan José Ortega Verano (2009-2010) natural de Palencia, que lo es en la actualidad.
FRIVOLITAT TELEVISIVA Actualment hi ha una munió de persones frívoles i força gent sense ofici conegut, que arrossega darrere seu periodistes i càmeres. Són gent light que formen part de la galeria dels personatges frívols, que es regeixen pel relativisme moral, i que sembla que tractin d’omplir el seu temps amb espectacles insubstancials. I és que avui dia, a cap casa no hi falta mai la televisió. La gent, quan torna a casa es posa davant del televisor i amb el comandament a distància passa d’un canal a l’altre perquè vol saber-ho tot, però de fet sense prendre part en res. S’enganxa a les telenovel•les que la traslladen a mons fantàstics, d’homes i dones joves, alts i d’ulls blaus, sobre els quals projecta les il•lusions que té dintre seu, viatjant sobre les ales de la fantasia, per escapar dels problemes que té, tot pretenent ser protagonista de històries que no són les seves. I no sap apartar-se d’aquell món irreal, que l’entreté i narcotitza, fent-li oblidar que molts d’aquests programes es fan només per a guanyar audiència, i quan aquesta s’ha guanyat, es vénen als anunciants de productes. D’aquí ve la gran necessitat d’enganxar la gent al televisor. A més hi ha programes televisius que tracten d’intimitats inconfessables, tertúlies que debaten si hi va haver sexe entre un personatge i l’altre, parelles que s’ajunten i desajunten, com es pentinen i vesteixen els seus rivals, etc. Es critica, murmura o testimonia falsedats alienes, perquè hi ha gent, que porta en el seu ADN la curiositat per saber de vides alienes. També hi ha moltes vides buides que miren d’omplir-se de les coses que s’exhibeixen públicament i sense pudor. I tot per augmentar els guanys d’emissores i comerciants. Avui dia la cosa ha pres proporcions tan gegantines, que molts es dediquen purament a la recerca de rumors, a la cacera de casaments, escàndols i festes de societat, que després vénen i publiquen frívolament amb un torrent de verbositat insubstancial. També hi ha gent que vol sortir als mitjans de comunicació només per ser famosa, tot i que ningú no sap quins mèrits tenen per a sortir-hi, ni en què beneficia a la societat la seva aparició. Es un indici més de la degeneració social i per això hi hauria d’haver una mena de cordó sanitari per impedir el contagi en d’altres. ¿És possible que molta gent no tingui altre feina que devorar pàgines i més pàgines sobre el color dels vestits o barrets d’un casament o les intimitats d’una persona famosa? Això hauria de ser una vergonya col•lectiva i si no reaccionem a temps amb una actitud bel•ligerant ens precipitarem en l’abisme de la frivolitat, perquè sovint interessa més el casament o el divorci d’una artista, que la ciència, la literatura, la ecologia, etc.